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Final de la CHAMPION LEAGE París

28 de mayo de 2022. Stade de France, París. Real Madrid contra Liverpool por la decimocuarta Copa de Europa.

Más de 700 millones de personas siguiendo el partido en todo el mundo. En España, 8,4 millones de espectadores pegados a la pantalla. Y a pie de campo, una unidad móvil operada por enbex emitiendo la señal para TNT, Brasil y México. Más de 35 millones de espectadores recibieron la imagen que salía de nuestras cámaras.

Este artículo detalla el despliegue broadcast que se ejecutó para dar cobertura a pie de campo en la Final de la Champions League 2022. Una cadena de producción audiovisual de diez cámaras, con sistemas de repetición, procesadores de vídeo, conversores de fibra, redundancia en codificación y red, y el nivel de exigencia técnica que solo la final de la mayor competición de clubes del mundo puede imponer, enbex desarrollo la técnica en colaboración con los medios externos de las cadenas de TV.

La Final de la Champions: el evento más exigente del fútbol mundial

No hay partido de fútbol con más presión mediática que la Final de la Champions League. La audiencia global supera ampliamente la de cualquier otro evento deportivo de clubes. En la edición de 2022, las cifras rompieron récords: más de 700 millones de espectadores a nivel mundial, según datos de la UEFA.

El partido se disputó en el Stade de France de Saint-Denis, con un lleno absoluto en las gradas. Era la primera final con aforo completo tras las restricciones por la pandemia. Real Madrid, dirigido por Carlo Ancelotti, se enfrentaba al Liverpool de Jürgen Klopp. Un gol de Vinicius Júnior en el minuto 59 le dio al Madrid su decimocuarta Copa de Europa.

Dentro de ese contexto, enbex estaba a pie de campo. No como espectador. Como parte de la cadena de producción broadcast que llevaba las imágenes a millones de hogares en Latinoamérica.

La unidad móvil: diez cámaras y un control de producción completo

El corazón del despliegue era una unidad móvil de producción equipada para operar al nivel que una final de Champions exige. En su interior, un control de realización completo gestionaba la señal de diez cámaras distribuidas a pie de campo y en posiciones estratégicas del estadio.

El mezclador de vídeo, un Blackmagic ATEM de gama broadcast, recibía todas las fuentes de cámara y permitía al realizador cortar entre ellas en tiempo real. Las transiciones, los grafismos y la composición de pantalla se gestionaban desde este equipo. Cada corte de cámara que el espectador veía en TNT o en las cadenas de Brasil y México pasaba por ese mezclador.

Cámaras y ópticas: calidad 4K broadcast

Las diez cámaras del despliegue operaban con ópticas de gama broadcast, diseñadas para captar imagen en condiciones de iluminación variable con una nitidez y un rango dinámico que los equipos de consumo no pueden ofrecer. A pie de campo, la luz artificial del estadio genera contrastes extremos entre las zonas iluminadas y las sombras. Solo una óptica profesional resuelve esa situación sin perder detalle ni en las luces ni en las sombras.

Las posiciones de cámara se distribuyeron para cubrir todos los ángulos relevantes de la producción a pie de campo: planos cortos de jugadores, reacciones del banquillo, entradas y salidas del túnel de vestuarios, entrevistas flash y ambiente de grada. Cada posición estaba pensada para aportar un valor narrativo concreto a la realización.

Sistemas de repetición instantánea

En una final de la Champions, las repeticiones son parte esencial de la narración. Cada jugada importante necesita verse desde varios ángulos y a distintas velocidades. Para ello, la unidad móvil contaba con un sistema de replay profesional que grababa de forma continua todas las fuentes de cámara.

El operador de repeticiones podía recuperar cualquier jugada en segundos, seleccionar el ángulo más revelador y lanzarla a programa a la velocidad que el realizador decidiera. Todo en tiempo real, sin interrumpir el flujo de la emisión. Este tipo de sistema es estándar en las grandes producciones deportivas, pero operarlo con la agilidad que una final exige requiere una coordinación impecable entre el realizador, el operador de replay y el resto del equipo.

La cadena de señal: procesadores, conversores de fibra y redundancia

Entre la cámara y la pantalla del espectador hay una cadena de equipos que procesa, transporta y codifica la señal de vídeo. En una producción broadcast a pie de campo en el Stade de France, esa cadena es larga y cada eslabón tiene que funcionar sin fallo.

Transporte de señal por fibra óptica

Las cámaras situadas a distancias largas del control de realización se conectaban mediante conversores de fibra óptica. La señal de vídeo SDI que sale de la cámara se convierte a fibra en el punto de origen y se reconvierte a SDI en el control. De este modo, las señales viajan cientos de metros sin pérdida de calidad, algo que el cobre no puede garantizar en esas distancias.

Cada conversor de fibra tenía su respaldo. Si un módulo fallaba, el secundario entraba en servicio de forma automática. En una final de la Champions, no se puede perder una señal de cámara porque un conversor se estropee. La redundancia a este nivel es lo que separa una producción profesional de una que simplemente aspira a serlo.

Procesadores de vídeo

Antes de llegar al mezclador, las señales pasaban por procesadores de vídeo que ajustaban formato, colorimetría y sincronización. Cuando se trabaja con diez cámaras de distintas posiciones y condiciones de luz, las señales no llegan idénticas al control. Los procesadores igualan esas diferencias para que el realizador pueda cortar entre cámaras sin saltos de color ni de exposición.

Además, estos equipos realizan la conversión de formato cuando es necesaria. Si una fuente llega en un estándar distinto al del sistema de producción, el procesador la adapta en tiempo real para que sea compatible con el mezclador ATEM y con el resto de la cadena.

Codificación redundada para emisión

La señal de programa, una vez finalizada en el control de realización, se enviaba al sistema de codificación. El encoder principal comprimía la señal en tiempo real y la transportaba mediante protocolo SRT a las cadenas receptoras: TNT, las emisoras de Brasil y las de México. Más adelante se explica en detalle por qué la elección de SRT en 2022 fue una decisión pionera.

Como en toda producción de misión crítica, el encoder contaba con un equipo de respaldo listo para entrar en servicio al instante. Si el principal fallaba, el secundario tomaba el control sin corte visible.

En total, más de 35 millones de espectadores recibieron esa señal. Cada fotograma que vieron pasó por la cadena que enbex montó y operó a pie del Stade de France.

Internet redundado y protocolo SRT: cuando las telecomunicaciones hacen posible el broadcast

Aquí es donde el proyecto adquiere una dimensión que muy pocas empresas de producción audiovisual pueden cubrir. Porque montar cámaras, un ATEM y un sistema de replay lo hace cualquier productora con buen equipo. Sin embargo, diseñar y operar la infraestructura de internet que transporta esa señal hasta los espectadores requiere un conocimiento de telecomunicaciones que pertenece a otro mundo.

enbex montó un sistema de internet completamente redundado para la operación a pie de campo. Dos enlaces de acceso con proveedores distintos. Balanceo de carga activo entre ambos. Y failover automático para que, si uno caía, el otro absorbiera todo el tráfico sin corte visible. En una final con 35 millones de espectadores esperando señal, perder la conexión no era una opción.

SRT: pioneros en un estándar que acababa de aterrizar

El transporte de la señal de vídeo hacia las cadenas receptoras se realizó mediante el protocolo SRT (Secure Reliable Transport). En 2022, SRT era un estándar que apenas empezaba a adoptarse en producciones reales. Desarrollado originalmente por Haivision, había sido liberado como código abierto poco antes y la industria broadcast aún lo miraba con cautela.

enbex apostó por SRT cuando la mayoría del sector todavía trabajaba con métodos tradicionales de contribución. La razón era clara: SRT permite enviar vídeo de calidad broadcast a través de internet compensando en tiempo real la pérdida de paquetes, el jitter y las variaciones de latencia. En otras palabras, convierte una conexión de internet — con todas sus imperfecciones — en un enlace fiable para televisión en directo.

Usar SRT en la Final de la Champions en 2022 era una decisión valiente. No existían muchos precedentes de este protocolo en producciones de esta escala y esta criticidad. Pero el dominio de enbex tanto en la parte de telecomunicaciones como en la de producción audiovisual permitió implementarlo con todas las garantías: configuración de los parámetros de latencia y buffer adaptados a las condiciones reales del enlace, cifrado AES para proteger la señal y monitorización continua del rendimiento del protocolo durante toda la emisión.

La sinergia que marca la diferencia

Este punto es clave para entender qué hace diferente a enbex. En la mayoría de producciones, la empresa de audiovisual monta las cámaras y el control de realización. Después, otra empresa distinta se encarga de la red y la conectividad. Ambas trabajan en paralelo, a veces sin entenderse del todo.

En la Final de la Champions, todo estaba bajo el mismo equipo. Los técnicos que configuraban el encoder SRT eran los mismos que habían dimensionado los enlaces de internet. Las personas que ajustaban los parámetros de latencia del protocolo conocían exactamente cuánto ancho de banda necesitaba la señal de programa. Y quienes vigilaban la red sabían qué significaba cada fluctuación para la calidad de la imagen que veían 35 millones de personas.

Esa sinergia entre telecomunicaciones y producción audiovisual no se improvisa. Se construye proyecto a proyecto. Y en el Stade de France, con la decimocuarta Copa de Europa del Real Madrid en juego, fue exactamente lo que hizo que todo funcionase.

Operar a pie de campo en una final de la Champions

Trabajar a pie de campo en la Final de la Champions League no se parece a ningún otro evento. El nivel de seguridad de la UEFA es extremo. Los accesos están controlados al detalle. El espacio disponible para los equipos de producción es limitado y se comparte con decenas de broadcasters de todo el mundo.

El montaje se ejecuta dentro de unas ventanas de tiempo muy estrictas que la UEFA define con antelación. No hay flexibilidad. Si tu equipo no está listo en la hora prevista, no emites. Así de simple. Por esa razón, cada cable, cada conversor y cada conexión se prepara y se prueba mucho antes de llegar al estadio.

Durante el partido, el equipo técnico opera bajo una tensión que va más allá de lo profesional. Sabes que millones de personas están viendo lo que sale de tu unidad móvil. Sabes que un fallo técnico en el minuto del gol de Vinicius significaría perder una imagen que no se repite. Esa presión se gestiona con preparación, con redundancia en cada punto de la cadena y con un equipo que ha trabajado junto lo suficiente como para reaccionar sin necesidad de hablarse.

Lo que significa esta referencia

Hay muchos eventos de producción audiovisual. Congresos, festivales, competiciones deportivas, ferias. Sin embargo, la Final de la Champions League está en una liga aparte. Literalmente. Es el evento de clubes con más audiencia del planeta. Y enbex estuvo ahí, operando a pie de campo, con su propia unidad móvil, dando señal a más de 35 millones de espectadores.

No es un dato que necesite adornarse. Es un hecho que habla por sí solo sobre el nivel técnico y la capacidad operativa de enbex en producción broadcast de primer nivel.


Ficha técnica

Evento: Final de la UEFA Champions League 2022. Real Madrid 1 – Liverpool 0. Stade de France, París.

Audiencia: Más de 700 millones de espectadores a nivel mundial. Más de 35 millones a través de la señal producida por enbex para TNT, Brasil y México.

Cámaras: 10 posiciones de cámara a pie de campo con ópticas broadcast. Cobertura de jugadores, banquillos, túnel, entrevistas flash y ambiente.

Realización: Unidad móvil con mezclador Blackmagic ATEM. Sistemas de repetición instantánea. Procesadores de vídeo para ajuste de color, formato y sincronización.

Transporte de señal: Conversores de fibra óptica con redundancia para distancias largas. Señal SDI entre equipos cercanos.

Codificación y distribución: Encoder principal + respaldo. Protocolo SRT para transporte de señal broadcast sobre IP. Distribución a TNT, cadenas de Brasil y cadenas de México.

Telecomunicaciones: Internet redundado con dos proveedores, balanceo de carga y failover automático. Diseño, operación y monitorización de toda la infraestructura de red a pie de campo.

Resultado: Emisión completa del partido sin interrupciones. Cobertura a pie de campo con calidad broadcast para más de 35 millones de espectadores.


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